viernes, 14 de mayo de 2010

Los vikingos saqueando España Part I

En el año 843 la ciudad francesa de Bayona fue tomada y convertida en base de futuras operaciones por los vikingos. En este punto es lógico pensar que habían oido de la riqueza de Al-Andalus y estuvieran deseosos de abrir rutas comerciales para "el libre intercambio de productos".
Don Claudio Sánchez Albornoz insinuó la posiblidad de que estos hubieran establecido otra base, esta temporal, en algun punto de la ria de Guetaria-Mundaca. Para ello se basó en textos arabes, en concreto en "La Historia Completa" de Ibn al-Athir. En ella se menciona un combate contra unos al-magus. Don Claudio no negó la posibilidad pero indicó que el termino correspondia a paganos en general. Lo que si señaló fue que el puerto natural para crear una base con las caracteristicas propias de los vikingos estaba en la desembocadura de esa ria y que frente a ella había un monte " de los paganos" (¿monte Sollube?).
Según los relatos de las crónicas cristianas, la expedición fue desviada de su ruta por una tormenta y el el año 844 llegaron a la costa de Gijón. De hecho la " Crónica Profética" nos da una fecha " era DCCCLXXXII kalendas augustas", el 1 de agosto del 844.
No desembarcaron y continuaron su viaje a lo largo de la costa Cantabrica. En Gijón la llegada de tamaña flota levantó temor y enviaron noticia al rey Ordoño I que se encontraba en Oviedo. Este envió jinetes para que le tuvieran informado y llamó a las armar; apellidó las tierras .
Mientras los vikingos, tras alguna breve parada para aguar, continuaron hasta llegar al "Farum Brigantium", así era entonces como se conocia al Faro de Hercules. Los vikingos viendo la mole del faro debieron pensar que cerca debía de haber una ciudad que mereciera sus atenciones. Solo había una pequeña población llamada Clunia, que dejó de existir ese mismo día. Desde ese punto los vikingos saquearon toda la zona de alrededor y continuaron hasta adentrarse en la provincia de Lugo.
Fue precisamente en la comarca de Chantada donde más ha perdurado su memoria. La villa que da nombre a la comarca, origen de la familia Taboada, fue arrasada y sus gentes asesinadas, lo mismo sucedió con todas las villas y poblaciones de la zona en los que se incluian las fortalezas de Chantada, Merlán y castro de San Sebastian. Los fugitivos se hicieron fuertes en la mayor fortaleza de la comarca; Castro-Candad que se hallaba bajo el ciudado de los caballeros Olmundo y Ergica de Erice. Allí se hicieron fuertes mientras las tropas del rey Ramiro, con este a la cabeza, llegaban. Estas tropas, ayudadas por los refugiados mandados por los hermanos Erice empujaron a los vikingos hasta la ribera del Miño y les obligaron a librar combate en un lugar llamada hoy Camporramiro. La "Cronica General de España" de Rodrigo de Toledo y Lucas de Tuy afirma:-"Y así ocurrió allí que el rey don Ramiro los venció y desbarató, y luego mandó poner fuego a la flota y les quemó LXX naves".
Muchas naves son estas cuando el 17 de septiembre se presentarían frente a Lisboa con una fuerza de entre ochenta y cien naves.
" En el año 230, los madjus que habitaban en las tierras más lejanas de Al-Andalus invadieron las tierras de los musulmanes, presentandose ya en el mes de Du-l-higga del año 229 ( 20 de agosto - 17 septiembre del 844 ) ante Usbuna ( Lisboa ) quedandose allí durante trece días" esto nos relata Sihab al-Din al-Nuwairi en su monumental obra " de los limites de la instrucción".
El gobernador arabe de Lisboa, Wahballah-ibn-Hazm, inmediatamente envió mensajeros a Cordoba con las noticias de la flota enemiga y apresto la plaza para un sitio. Los vikingos desembarcaron, las fuentes hablan de 53 "bajeles" y 58 barcos menores, y durante casi dos semanas estuvieron arrasando los alrededores de la ciudad mientras intentaban hallar el modo de entrar y saquear esta. Pero las murallas eran fuertes y la guarnición alerta y los vikingos carecian de maquinas de asalto que no se correspondian con el tipo de guerra que ellos hacían. Pasado ese tiempo y viendo que no había manera de tomar Lisboa reembarcaron y continuaron su viaje por la costa rumbo sur. Cadiz fue una presa optima para ellos. La ciudad situada en una peninsula era facilmente defendible para aquellos que controlasen los accesos por mar. Esta era la táctica de los vikingos tomar una ciudad de estas caracteristicas para hacer de ella base de operaciones de otras incursiones.
Tras la toma de Cadiz le siguió el saqueo de Sidonia y Sanlucar. Penetraron por el río Guadalquivir y llegaron a Sevilla el 25 de septiembre. Allí libraron dos violentos combates contra los sevillanos el 28 y el 30 de septiembre y en ambos fueron derrotados los musulmanes. En el último combate persiguieron a los sevillanos hasta dentro de su ciudad, la tomaron y saquearon a placer. La población huyó hacía Carmona. El botín conseguido fue cuantioso.
Abd al-Rahman en Córdoba recibió con estupor la noticia de la caida de Sevilla. En cuestión de días habian sido tomadas o saqueadas tres ciudades suyas a manos de unos extranjeros que hace apenas diez días estaban todavía en Lisboa. Esa rapidez de desplazamiento y la contundencia del ataque le había desconcertado. Ahora su principal problema radicaba en reunir un ejercito lo mas rapidamente posible, y por las noticias llegadas de como combatian los vikingos este ejercito debía ser potente. Hay que tener en cuenta que por el volumen de naves utilizadas la expedición vikinga debía estar compuesta de un maximo de 1800 guerreros lo que suponía una fuerza considerable.
Abd-al Rahman envió emisarios a las diferntes guarniciones y en especial a sus, no siempre fiables, vasallos los Beni Qasir en concreto la de su mejor general Musa ibn Musa ben Qasi. La fuerza solicitada debía ser montada para que pudieran desplazarse lo mas rapidamente posible.
Entretanto los vikingos no se abandonaron al disfrute de sus bien ganadas riquezas. Ahora contaban con caballos lo que les permitía organizar grupos de ataque mucho mas rapidos y los utilizaron. Atacaron y saquearon Coria ( a unos veinte kilometros de Sevilla ), Isla Menor, Tablada, Moron, Niebla y un lugar llamado Lecant que no ha sido identificado.
Las fuerzas cordobesas atacaron a principios de Noviembre, primero derrotaron y exterminaron un grupo de unos doscientos vikingos que estaban saqueando Morón, luego lucharon contra un grupo mayor en Tablada y los derrotaron empujandolos a Sevilla. Los habitantes de Sevilla, que habían sobrevivido al saqueo y la matanza, viendo como cambiaban las cosas se levantaron contra los invasores, les atacaron y les obligaron a reembarcarse precipitadamente, estos ya en sus naves las dirigieron hasta un punto donde reembarcaron a sus compañeros que eran perseguidos por el ejercito cordobes y solicitaron una tregua para conversaciones.
Por una vez los sorprendidos habían sido los nordicos ya que cuando organizaron el rescate de prisioneros no aceptaron de los arabes " ni oro ni plata", solo les interesaba comida y ropas. Tambien pidieron que el califa de Cordoba enviara un emisario como embajador suyo a su rey. Los generales arabes no aceptaron el desprenderse de los vikingos que habían capturado ( unos quinientos ) pero si permitieron que los sevillanos rescataran a sus familiares y autorizaron que un navío vikingo se quedara en Sevilla esperando la contestación de Abd-al-Rahman. El califa accedió y envió un embajador, lo que daría lugar a unos de los viajes mas extraños de la historia de España y del que todavía no se han aclarado todos los datos.
Terminadas las conversaciones la flota abandonó Cadiz. Como les pillaba de camino volvieron a saquear Niebla, entraron por el Tajo y remontaron varios ríos hasta llegar a Bejar, que tambien la saquearon y tras esto desaparecieron en el mar.
Fernando Prado

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