viernes, 1 de julio de 2011

Sobre los templos paganos en la Hispania celtica


La evidencia arqueológica plantea por tanto la existencia de construcciones con funciones religiosas que generalmente se ubicaban fuera de los poblados o ciudades. Ello establece un límite a la afirmación de que no conocemos templos en Celtiberia a no ser cierta la sospecha del que corona la acrópolis de Tiermes.
Estos datos concuerdan con lo que sabemos de los galos de la época de César, que parecen no haber tenido templos tal como los conocían los griegos y romanos y que por influjo de éstos comenzaron a edificarlos. En este sentido, el establecimiento de templos dentro de las ciudades celtibéricas, como se sospecha en Tiermes y quizás en Numancia, es obra ya que muestra la influencia romanizadora.

Manuel Salinas de Frías - Caracteristicas generales de la religion celtibera

Baelisto dios del sol brillante, la luz y del fuego purificador

Baelisto es una deidad adorada por los celtas de la Rioja, los berones. No se han encontrado muchas referencias a este dios en la geografía hispánica. Tan solo la ya mencionada en la Rioja (Castilla) y en Asturias, tierra de los astures, donde aun hoy sobreviven algunos topónimos de pueblos que hacen relación directa al dios, como el pueblo de San Juan de Beleño, en la ya citada Asturias.
Muy posiblemente Baelisto y como ocurre con gran cantidad de dioses en las Galias y en Hispania, está vinculado a un lugar concreto. Por lo cual es complicado encontrar mas referencias al dios fuera de ese ámbito cultural o geográfico, al menos con el mismo nombre.
Andoni Saenz de Buroaga (Referencias al culto precristiano del monte Bilibio). Cree emparentar al dios de los berones Baelisto, con un culto a los montes y alturas, algo también muy extendido entre las religiones naturalistas como fue la celta. Esto no significa que fuera una deidad de los montes, aun cuando posiblemente ejerciera un poder sobre su territorio, sino quizás mas bien que para la nación de los berones el dios viviera en el monte Bilibio.
La composición del nombre Baelisto, parece vincularlo claramente con el radical Bhel “blanco / brillante” y la terminación “sto”, con “el que mas”. De tal forma una interpretación muy aproximada desde el punto lingüístico del nombre, nos dice que Baelisto significaría “el mas resplandeciente / el mas brillante”, es decir, el Sol.
Parece muy evidente que Baelisto tiene una relación directa con el también dios de los galos Belenos / Apolo, siendo ambos dos dioses símbolos no el poder del sol como tal, es decir, de la fuerza bruta o heroica. Sino de la luminosidad del sol, de la luz, del fuego. Yn dios que representa al fuego, como medio de luz, de grande, de poder purificador de las cochechas, ganado, y malos augurios. Así al menos estaba considerado en las Galias, donde los hermanos del otro lado del pirineo le consagraron la fiesta de Beltaine.
Aun cuando es cierto que muy posiblemente Baelisto sea el mismo dios Belenos de los galos, al menos comparte si simbolismo solar, luminoso y de fuego. No se puede demostrar y seguramente nuca podremos, por ello lo trataremos como un dios semejante pero no igual.
Baelisto será el dios purificador, el dios de la luz resplandeciente, el dios del sol como símbolo del fuego que purifica, que da perdón, que nos limpia de nuestras malas acciones cuando mostramos arrepentimiento.
Es un dios protector al que los galos ofrecían ganado para que atravesara las llamas de las fogatas en su honor durante el Beltaine para que de esta forma fueran purificadas de malas energías, a la par que protegidas.
Hoy en dia se cree ver en la tradicion soriana del “paso del fuego” una reminiscencia de los rituales celtas hispanicos de purificación. Donde los guerreros o gentes del pueblo, ccruzarian las brasas tiradas en el suelo, unos como símbolo de valor, y otros como símbolo purificador.

jueves, 30 de junio de 2011

Iberia vista desde otro punto de vista

Agradecemos la buena iniciativa que ha tenido uno de nuestros lectores, realizando unos flyers cibernéticos con mucho mensaje.
En los próximos días, iremos colgando diferentes diseños que nos ha mandado. Muchas gracias

Baraecus dios celta hispano de las aguas, los guerreros iniciados y los castros

Deidad principalmente de los vetones aun cuando existe una tercera ara religiosa en su honor en la provincia de Orense (Galicia), territorio de los galaicos.
En la zona de Cáceres está estrechamente relacionado con las aguas y los ríos de esa zona, donde se le conoce como Revve Anabaraecus.
El estudio de precedentes y paralelos (entre otros la escultura de Oceanus del mitreo de Mérida) nos conducen a otras reflexiones sobre la inscripción, particularmente acerca de las posibles relaciones de ambas personificaciones con la actividad religiosa propia de un augustal. Esto la conduce a sugerir una relación entre Barraecus y el teónimo indígena, posiblemente vetón, Revve Anabaraecus, conocido de antiguo en Trujillo y Ruanes (en ésta fragmentado en baraeco), en el que ella interpreta el elemento revve como “río, dios del río” o “de ambos ríos” (por la doble vv), sugiriendo por ello que existía en la Antigüedad un culto en general a las confluencias de los ríos, del que éste de Mérida sería un ejemplo, como algunos otros, del tipo Langanidaecus.
Otro de los lugares donde se encuentra una relación con esta deidad, aun cuando con otro nombre, es en el territorio de los arevacos. Allí se encuentra un dios llamado Bormanicus, quien a su vez esta relacionado con el dios galo Borbanus, deidades relacionadas a su vez con las aguas, y balnearios naturales. Lo cual para autores como Diez Velasco pudiera significar o estar relacionado con algún tipo de ritual iniciatico para los guerreros celtas, tanto galos como hispanos. Máxime cuando para el mundo celta el transito entre el mundo de los vivos y de los muertos ocurría a través del agua. Es decir, para los celtas, las aguas, ríos y manantiales eran puertas que unían la tierra de los hombres con el mundo de los dioses.
Como suele ocurrir con la casi totalidad de nombres indígenas celtas en la península, poco o nada mas se conoce de esta deidad., a la que en algunos lugares se la relaciona igualmente con una entidad espiritual protectora de los castros y las murallas defensivas. Esta ultima teoría de Baraecus protector, viene dada según Blázquez por –BARR- , palabra que significaría muralla o vallado protegido. Según lo cual Baraecus tendría igualmente una función de dios protector, de las murallas, o zonas amuralladas (Castros) y en consecuencia de las tribus que tras ellas habitan. Es igualmente importante decir que Baraecus, no solo sería un dios de los castros y por consiguiente del pueblo, sino de todos los terrenos que están amurallados, ya fueran fincas, castros, casas o establos. Por ello también se le ha identificado, o pretendido dar un carácter de dios ganadero. Aun cuando personalmente creo que estaría mas vinculado al sentido de protector de la propiedad privada: clan, nación, familia, casa, poblado etc.
Resumiendo por tanto y estando siempre abiertos a nuevas investigaciones y conocimientos dentro del desconocido mundo de la mitología celta hispánica. Podríamos decir que el dios Baraecus o Bormanicus. Representaría salvando las diferencias étnicas existentes dentro de las diferentes tribus de toda la península celta. A una deidad relacionada con el mundo de las aguas, como gran parte de los dioses celtas,
Principalmente de los ríos. Siendo igualmente en algunas zonas de la meseta norte, relacionado con el culto de los guerreros iniciaticos, o guerreros jóvenes. Y posiblemente con la protección de la propiedad privada, las murallas y los castros fortificados o amurallados.

martes, 28 de junio de 2011

Arconi, el dios oso de los bosques

Quizás, y para ser justos con el siguiente dios, tendríamos que hablar o al menos establecer la duda de si es dios o diosa. Arconi como deidad esta estrechamente emparentado con la mas conocida y popular diosa celta de los osos Artio. Es por ello que algunos estudiosos dudan a día de hoy, si nuestro mas hispano Arconi, era realmente una deidad masculina relacionada con el oso, o por el contrario una deidad femenina relacionada con el animal.
De cualquier forma el culto al dios oso Arconi, esta detectado en la península ibérica de influencia celta con algunas inscripciones, tales como la de Sigüenza, en Castilla, y algunas otras en Asturias y el Pirineo Aragones (Suessetanos). Venerado igualmente por los beturios en la zona sur de Hispania, e incluso se piensa que la actual palabra eusquera para nombrar al oso, artza, es un préstamo de legado celta de esa tierra. Que lo emparentaría directamente con un posible origen y culto a su vez al dios Oso Arconi.
Como curiosidad decir que el nombre vasco “Harsus”, mas típico en la Aquitánia antigua y también "García", en castellano. Tienen precisamente ese origen que les identifica con el animal totémico, el oso. Aun cuando posiblemente esto no sean mas que leyendas y creencias populares.
Jose María Blázquez Martínez nos aporta los siguientes datos sobre el culto al dios Arconi en la península ibérica:

En Sigüenza se ha hallado un dios, bien conocido en la religión celta. La lectura de la inscripción es como sigue: Arconi Pompeius Placidus Meducenicum u(otum) s(oluit) l(ibens) m(erito). El nombre del dios es frecuente como nombre de persona en Hispania (CIL II, 671, 948, 2615, 5223, 5307, 6336a; EE IX, 32, p. 22). La diosa es la misma citada en una inscripción votiva del país de los Tréveros, en Bollendorf, en la que se lee Artioni Biber (CIL XIII, 4113); en esta misma región vuelve a aparecer bajo la forma Artio (CIL XIII, 4203), y en Germania Superior, en Hedderheim bajo la forma (A)rtioni (CIL XIII, 7375). En un bronce de Berna la diosa se encuentra sentada delante de una osa y la inscripción dice: deae Artioni. La diosa Artio tuvo también un primitivo estado teriomorfo. Esta diosa ursina es un aspecto muy concreto del culto al oso. Una serie grande de teóforos de nombres y de lugares atestiguan entre los celtas este culto; con él hay que relacionar ciertas prácticas mágicas de la Península, que tienen por protagonista al oso como la descrita por Plinio (NH VIII, 130): cerebro beneficium inese Hispaniae credunt, occisorumque in spectaculis capita cremant testato, quoniam potum in ursinam rabiem agat.

Hay quien identifica al dios Arconi, como un espíritu relacionado con la caza y la vida salvaje bajo la forma de un oso. Y que como bien atestigua J M Blázquez, tiene su paralelismo con espíritus o deidades semejantes en su raíz y culto en la Germania y las Galias.
Así pues todo parece indicar que el dios oso Arconi, mas conocido en el mundo celta con el nombre de Artio. Fue adorado por las poblaciones celtas de las hoy tierras de Castilla la Vieja, La Rioja, Asturias y Aragón. Como un espíritu o deidad de la caza, seguramente como un simbolismo totémico espiritual de la caza y de la fuerza que representaba bajo la figura del Oso.

domingo, 26 de junio de 2011

Manual de la ceremonia del Solsticio de Verano 2011

Santuario de Peñalba de Villastar. Los dioses de la HIspania celta. Lugus

"El dios céltico más difundido que se ha testimoniado en la región central y occidental de la Meseta norte es Lugus, teniendo en cuenta los epígrafes, que mencionan a esta divinidad en la Galia y también en la región lusitano-galaica.
La más famosa inscripción alusiva a Lugus en el área que nos ocupa es la que descubrió Cabré grabada en la roca de una montaña cercana a Peñalba de Villastar, localidad que dista 8 km de Teruel. Su descubridor las consideró pertenecientes a tres épocas: ibéricas, ibero-romanas y latinas muy arcaicas. Esta montaña se halla junto al cauce del río Turia, elevándose a unos 100 del entorno (940 sobre 840 m de altitud en el cauce) y formando en su cima una gran planicie que descansa sobre el acantilado rocoso de 3 km de perímetro y alrededor de 20 m de altura que contiene las inscripciones y las representaciones iconográficas, a la que se puede acceder por un sendero que se prolonga a lo largo de dicho corte rocoso.
Entre los grabados antropomorfos, hay una figura tallada en la roca cuya cabeza es demasiado grande con respecto al cuerpo, con los ojos, nariz y boca marcados con simples líneas y los brazos en cruz. Según Cabré, se trata de la divinidad del monte. Otras figuras están vestidas con sayas hasta las rodillas y también con los brazos abiertos, algunas de las cuales muestran grandes manos abiertas con los dedos muy largos. En otro lugar aparece una figura humana a la que acometen dos fieras, de las que se defiende con un arco. Más interesante es, si cabe, una figura humana con dos cabezas sobre cuellos alargados con un círculo junto al hombro derecho que pudiera ser según Cabré, una tercera cabeza mal colocada. Según Marco, esta figura es bicéfala, puesto que la supuesta cabeza tercera cabeza es un elemento superpuesto a la representación que podría ser un escudo. Otras figuras representadas son geométricas, como estrellas, cruces, aspas y otros motivos y zoomorfas, con numerosos ciervos, gallos, cuervos, verracos y algún caballo.
La presencia de Lugus y las características del lugar indican que se trataría de un lugar sagrado y que, por tanto, algunas de las inscripciones, deberían ser votivas. En cuanto a la principal inscripción, escrita en alfabeto latino y que incluye el nombre de la divinidad Luguei (en dativo), fue leída por Tovar como sigue: Eniorosei/ ut a tigino tiatunei / trecaias to Luguei / araianom comeimu / eniorosei equeisuique / ogris olocas togias sistat Luguei tiaso / togias. Según Tovar, su traducción latina sería (Mense) Eniorosi ( uel Eniorosi magistratu uel sacerdote) ubi... ad Trecaias to Luguei / ad Trecaias ad deum Lugum Araeanorum conuenimus. (Mense) Eniorosi et Equaesio ( uel sub magist. Uel sacerd. E. Et E. )...Togiae dicat deo Luguei thiasus Togiae. El dios es, según Tovar, Luguei Araianom, siendo el segundo elemento un apelativo de carácter gentilicio en genitivo plural.
Según Meid, la inscripción se compone de dos grupos de 4 y 3 líneas respectivamente. Cada grupo comienza con Eniorosei constituyendo una frase completa en las que comeimu y sistat serían serían los verbos y Luguei el nombre del dios en dativo. Com-eimu sería un compuesto de com-“con-” y la raíz verbal ei- “ir” con desinencia de primera persona del plural. Con estos elementos, Meid llega a la conclusión de que una comunidad ha peregrinado al lugar sagrado del dios, dejando constancia del hecho. El segundo verbo, también referente a Lugus, que se cita de nuevo en dativo, significa, para Meid, “poner, colocar” o “erigir”, resultando que alguien ha erigido algo al dios. Debería esperarse, por tanto, el sujeto en nominativo singular y la mención del objeto dedicado, en acusativo. Dado que el dios es Luguei Araianom “al Lugo de los araianos”, cabe suponer que esta comunidad es el sujeto de la frase. El epíteto eni-oros-ei se compone de preposición *eni- “en” y *ôros- “montaña” definiendo, en consecuencia, a la divinidad como “(residente) en la montaña”. Además, Meid interpretaba equeisui como dativo de *equeisos, otro epíteto que traduciría una epifanía del dios en forma de caballo.
En cuanto a la segunda frase, el individuo que erige es ocris olocas “la cabeza de la comunidad” y el objeto levantado debe buscarse en togias, derivado de la raíz indoeuropea *teg- “cubrir” e indicaría “una estructura con techumbre, esto es, algún tipo de construcción, sala, casa o templo (para el dios)”. La traducción final es según Meid, la siguiente: “Al montaraz y ..., al Lugo de los arianos, en procesión campestre vinimos. Para el montaraz y ecuestre, para Lugo, el caudillo de la comunidad levantó una techumbre, techumbre( así mismo) para el thiasus”.
Esta inscripción, la más importante del conjunto, alude a una peregrinación hasta la montaña del dios y la erección de una estructura edilicia, confirmando el carácter del santuario, no de asentamiento de población, del lugar. Los individuos que aquí accedían podían proceder, por tanto, de distintos puntos de los alrededores. La dedicación a Lugus se realizó, como la mayoría, en alfabeto latino y , por otra parte, algunas inscripciones se efectuaron con caracteres ibéricos.
La epigrafía en lengua celtibérica más cercana procede de 60 km hacia el norte (el Pedregal y Caminreal) y de 120 km hacia el oeste (Segóbriga) por lo que, según Untermann, Peñalba sería un enclave del dominio de la lengua celtibérica en cuyo entorno había una población que nunca participó de la “erudición gráfica” de la Celtiberia central. Además, estaba fuera del ámbito de difusión del alfabeto ibérico, habiendo recibido el alfabeto latino en los momentos previos a la pérdida de su propia lengua, en plena época romana.

Juan Carlos Olivares Pedreño. “LOS DIOSES DE LA HISPANIA CÉLTICA”.Real Academia de la Historia. 2002.

viernes, 24 de junio de 2011

Proximo encuentro anual de FRS. Septiembre 2011

Solsticio verano 2011

Lamentablemente el pasado día del solsticio de Verano, ninguno de los componentes y colaboradores de FRS pudieron celebrarlo en el lugar que viene siendo nuestro centro de reuniones habitual.
No obstante y en previsión de lo ocurrido, algunos días antes dos de nuestros compañeros Alvar, e Ingunda subieron junto con el cámara Alex para realizar alguna ceremonia ritual en honor al sol de verano.
Tristemente las imágenes en video con los textos y oraciones, así como la representación ritual de la ceremonia, se perdió. Quedándonos únicamente el resultado fotográfico de algunas las escenas, las cuales hemos montado en un video.
La ceremonia se dividió en tres actos. El primero fue el saludo al sol, al llegar los rayos solares con la caída de la tarde a nuestro bosque sagrado iluminando nuestro Dolmen (puerta al mundo de los dioses).
Seguidamente el sacrificio de sangre (vino) al dios de la guerra Tuistion, recreando el ritual alano visigodo descrito por Amiano Marcelino.
Por ultimo la ofrenda de vino, frutos, pan y agua al sol padre a las puertas del dolmen, con una oración ritual previa.
Tras esto únicamente nos quedaba ver como el Dios de la gran rueda solar de Europa, descendía y dejaba pasar su luz a trabes de las puertas naturales de las piedras. Simbólicamente uniendo el mundo de los vivos con el mundo de los espíritus, y los dioses.
A todos nuestros lectores que quieran y deseen una descripción personal del ritual en el que se incluyan las frases y oraciones realizadas, así como aclaraciones sobre las mismas. Les pediríamos por favor que nos manden un mail a la dirección de mundo-identitario@hotmail.com.
Lo único que os pedimos es paciencia en recibir respuesta.
Gracias por todo. Y que los dioses estén con vosotros y vuestras familias.

miércoles, 22 de junio de 2011

martes, 21 de junio de 2011

El solsticio de Verano

Coamhain, Mediosaminos, Là Fhéile Eoin, An Fhéill-Eoin, Gwyl Ifan, Golowan, y Alban Heruin para los druidas,Litha para los Wiccas, aunque la palabra es de origen sajón, incluso Randaghadh que es un término de origen rúnico que significa mitad del verano,son algunos de los nombres de esta festividad.


No existe ninguna certeza sobre una concreta celebración celta para la festividad del solsticio de verano, pero igual que ocurre con los otros solsticios, bien a consecuencias de influencias germánicas, bien a consecuencias de influjos cristianos, la festividad se halla bien asentada en todo ámbito céltico, aunque los paganos celtas actuales insistimos en festejarlo en la fecha astronómica exacta, 21 de Junio del calendario gregoriano, no como viene acaeciendo, el 24 de junio.
Muchos investigadores nos cuentan que Coamhain era la fiesta más importante de los celtas y también la de más derroche, puesto que se festejaba en una época de abundancia. Y la Diosa Madre, en su apariencia de Reina de la Abundancia se encuentra simbólicamente embarazada de una exuberante cosecha, mientras que el Dios Bel o Belenos, su esposo y fecundador, está en el ápice de su virilidad y se muestra en el aspecto de Sol Supremo. Otros apuntan su importancia porque afirman que es la más solemne para los druidas e incluso nos dicen que la piedra en la entrada de Stonehenge, marca la salida del sol en mitad del verano, desde la perspectiva del centro del Crónlech y por ello un lugar de concentraciones y celebraciones ancestrales durante el solsticio de verano.
Sea como sea, y siendo como somos los celtas, observadores de los cambios climáticos y de nuestro entorno que afectan tanto a los aspectos físicos como psíquicos de los humanos, no está de más apuntar, que aunque la importancia de la mitad del verano celta, derive o no derive directamente de alguna tradición asentada, si es un evento en el medio ambiente de mucha consideración, pues es el punto álgido de Samos, el triunfo de la Luz y de su energía.
Una faceta importante del solsticio de verano en diversas comunidades celtas de antaño e incluso actuales, es la construcción de fogatas circulares en algún punto que tuviera alguna importancia ritual, como un pozo sagrado, un cruce de caminos etc., y se encendía en el justo momento del ocaso y se la bendecía para consagrar sus poderes para la protección de los cultivos que estaban creciendo, hoy en día se sigue popularmente el ritual, pero desgraciadamente las personas desconocen su significado. Para estas fogatas se designaba a un miembro de la comunidad para que vigilara su construcción y una vez prendida para que controlara sus llamas, a este individuo se le designaba con el nombre gaélico de “giolla an tiene”, esta persona a su vez también recitaba invocaciones y plegarias sobre las llamas con el fin de que no decrecieran en intensidad y conseguir que la influencia del mágico fuego extendiera su ámbito de influjo a los campos cercanos, donde los cultivos esperaban para crecer satisfactoriamente en bien de la comunidad. Con tal fin, se prendían antorchas y teas de la propia fogata y los mas atrevidos jugaban con el fuego, lanzándolas por el aire, corriendo con ellas a campo traviesa, e incluso haciendo procesiones con antorchas encendidas y encendiendo ruedas y lanzándolas por pendientes.
Estos rituales han persistido hasta nuestros días, si bien los fuegos de artificio han suplantado algo las antiguos rituales, pero consiguiendo a cambio expandir más la atmósfera de fuego y colorido.Conforme la fiesta iba progresando y las llamas de las fogatas iban decreciendo en intensidad, las gentes saltaban por encima del fuego como un ritual más de buscar la bendición de las llamas y su poder para sí mismos. Seguimos celebrando el solsticio con fogatas, igual que antaño, siendo la atracción y el ritual central de la Fiesta. Cuando las llamas crepiten y absorban nuestra atención con su mágica danza, es el momento de meditar en los aspectos más benéficos de la energía del fuego y sobre este día de máxima influencia solar, donde el astro y su influjo es y será protagonista porque nos da su energía, la cual notaremos en nosotros mismos, como en todas las cosas y seres de nuestro entorno.
Podemos incluso encender nuestra propia tea y dirigir nuestra mirada hacia el punto por donde emergerá el sol y cantar algún tipo de invocación celta, llena de alegría y júbilo ante lo que acontecerá. Podemos bailar alrededor de la hoguera, con nuestra antorcha, acercándonos tanto al fuego central como nos permita nuestra piel, para recibir el calor mágico de la hoguera en esta noche ancestral. Recordando que con esta intensidad del calor, el sol, a partir de esta noche irá perdiendo su aspecto nutritivo, y los rayos, conforme pasen los días puedan ser más enérgicos y llegar incluso a sobrecalentar nuestra propia vida y nuestros cultivos, tanto interiores, como los propios de la agricultura, si los tenemos. Una vez que la hoguera se haya extinguido y sólo resten brasas y cenizas aún ardientes, es el adecuado momento de saltar por encima para recibir la última bendición, incluso este salto ritual podemos hacerlo con nuestra pareja como un modo de afirmar que nos sentimos enlazados a su corazón y a sus proyectos y sendero en la vida. O visualizándose si se prefiere un nuevo comienzo que se volverá real, gracias al poder del fuego.
Ahora sólo queda esperar, en silencio y con respeto absoluto la salida del Sol y en el instante que se eleve, cuando nuestros ojos y corazones perciban el primer rayo dorado. Será el gran momento para hacer sonar un gran exclamación de alegría que inunde la estancia, bosque o lugar donde nos hallemos celebrándolo. Que suenen los cuernos y retumben los tambores para dar nuestra cordial bienvenida al Sol, en su día más enérgico y amplio. Y los druidas, que busquen sus varitas en los regalos del bosque entre sus pobladores arbóreos, pues en sus maderas se halla concentrado el mayor poder de la Luz.

domingo, 19 de junio de 2011